Ruta Azul

Con la biodiversidad como estandarte, la Ruta Azul desanda el sur continental de la Argentina. La planicie patagónica y su singular paisaje rocoso son la constante de un derrotero surcado por las huellas del naturalista inglés Charles Darwin; pues la naturaleza es, acaso, quien se apropia de todos los sentidos. Desde la fauna presente en Punta Tombo -mayor colonia continental de pingüinos de Magallanes del mundo- y el Parque Natural Cabo dos Bahías -con su colonia de aves marinas-, hasta el crisol de especies que habitan la ría Deseado, única en Sudamérica: toninas y pingüinos de Penacho Amarillo -sobrevivientes en una isla del Atlántico- derrochan vida ante la opuesta quietud y perpetuidad que ofrece, en dirección oeste, el Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo. La indómita belleza del Parque Nacional Monte León completa la postal de una región que, además, se congracia con la presencia de Bahía Bustamante, el único pueblo alguero del mundo.

Excursiones en la Ruta Azul

Excursiones Ruta Azul

Pingüinera Punta Tombo, Avistaje de Toninas Overas & Reserva Natural Cabo Dos Bahías

Luego del desayuno dejaremos Madryn e iremos en sentido sur hacia el área protegida Punta Tombo, con una superficie de 210 hectáreas, es la reserva más grande de pingüinos magallánicos. Sus costas son áreas intangibles y en el mes de febrero se encuentran cubiertas de pichones de pingüinos. A partir del mes de octubre llegan para la reproducción.

Antes nos desviamos para visitar Puerto Rawson, donde nos embarcamos con el fin de avistar Toninas Overas. Las toninas overas son reconocidas por su similitud con los delfines, se caracterizan por sus tonalidades blancas y negros, no superan el metro y medio. Puerto Rawson es uno de los pocos lugares en el mundo que se las puede observar en su ambiente natural. Esta atrevida y curiosa especie generalmente escolta los barcos, jugando y desplegando sus habilidades a los visitantes que tiene la posibilidad de observar el espectáculo.

Una vez que dejamos la Reserva Provincial de Punta Tombo, salimos hacia Camarones distante a 150 km, un pueblo pesquero a orillas de la bahía homónima, con el objeto de ir a visitar la Reserva Natural Cabo Dos Bahías, donde encontramos una de las colonias de aves marinas con mayor diversidad del mundo y colonia continental de pingüinos muy importante. A sólo 2 kilómetros se encuentra un bello anfiteatro sobre el mar donde se refugian colonias de lobos marinos de 1 y 2 pelos. Dormimos en el pueblo de Camarones, capital del salmón.

Nota: En Camarones se encuentra el Museo de la Familia Perón, pueblo donde pasó sus primeros años de vida, su padre trabajaba en una estancia próxima al pueblo. La casa original presenta sus paredes de chapa acanalada y puertas de madera, y tiene varios objetos de la familia, hay fotos de su infancia, de bebé con el torso desnudo, sus años escolares y con sus esposas. El museo está bien organizado, y hoy opera como centro cultural.



Bahía Bustamante, único pueblo alguero del mundo

Partimos desde Camarones para conocer un lugar especial: Bahía Bustamante. Se trata de una propiedad privada con una superficie de casi 80.000 hectáreas que alberga un pueblo en el medio de un ámbito natural, que lo encontramos sobre el sector norte del Golfo San Jorge, entre las ciudades patagónicas de Trelew y Comodoro Rivadavia, área muy rica en biodiversidad y poco común de encontrar en el mundo, debido a la innumerable especies de aves y mamíferos marinos. Tiempo atrás la cosecha se efectuaba a caballo y reunía en el pueblo cerca de 500 habitantes, hoy no llegan a 50. Sus actividades son la explotación ovina (más de 10.000 hectáreas están dedicadas a producción de lana de alta calidad) y la recolección de algas en el mar.

Es el único pueblo alguero del mundo, sus calles son de tierra y tienen nombres de algas marinas. La tranquilidad del pueblo se ve alterada sólo por los fuertes vientos y el sonido de las olas. La baliza y la iglesia es lo único que frena nuestra mirada hacia el horizonte. La plaza entretiene a los más chicos y la bandera argentina se mueve incansablemente desgarrándose con el accionar del viento. El conocido bar López es el fiel testimonio de un pasado más poblado. Hoy la soledad nos adormece. Un sitio muy especial, un verdadero encuentro con la naturaleza en su estado puro.



Bahía Bustamente & la extracción de algas para la fabricación de agar agar

Iniciamos el día con el objetivo de conocer los trabajos de extracción de algas marinas para la fabricación de agar agar, reconociendo las diferentes especies y sus aplicaciones en el campo de la biomedicina o también en el área de alimentación. Las algas poseen efectos relajantes y suavizantes excelentes para la piel. Casi el 88% de las algas está constituido por agua, el otro 12% lo conforman minerales, fibras, oligoelementos y compuestos nitrogenados. Las algas tienen alto contenido de potasio, magnesio, yodo, selenio y fósforo.

Gracias al beta caroteno que poseen son formidables antioxidantes y ayudan a bajar los niveles de riesgo cardíaco y de propensión al cáncer. Como si esto fuera poco tienen mínimo valor graso y calórico. Por ejemplo de la Gracilaria se extrae el agar agar, que es un gelificante que no necesita enfriarse para su solidificación, y por ello se usa en los alimentos, sirviendo de espesante natural. La recolección de las algas depende de la especie y de la zona. Por lo general se hace en redes, pero se puede recolectar por buceo.



Navegando por Caleta Malaspina avistando fauna marina

Partimos del pueblo en dirección hacia el sur, en el camino dejamos la baliza, que es primer testimonio visible que señala la ubicación del pueblo desde el mar. Pasando por un pedral entramos a la Península Graviña con amplias playas de arena fina protegidas del viento por las rocas rojas que se mezclan con azul profundo del mar. Observamos cementerios de indios en la península. Cuando llega la marea baja se crean piletas naturales de agua. Llegamos a una ría, para zarpar en lancha y navegar por praderas de algas marina de la Caleta Malaspina y entrar al archipiélago Vernacci que atesora fauna marina por doquier.

En la Roca Malaspina hay una colonia de cormoranes, lobos marinos, pingüinos de Magallanes de diferentes aves como skúas, gaviotas, gaviotines, chorlos, patos vapor, petreles, etc. Mientras navegamos nos acompañan delfines, si la suerte está de nuestro lado y es época, podemos llegar a ver orcas o alguna ballena franca austral. Se puede navegar solamente durante la pleamar y si el mar está en condiciones, por lo tanto debe definirse un día antes dependiendo del informe de meteorología y del estado de las mareas.



Bosque Petrificado La Pirámide

En caso de no poder realizar la navegación por Caleta Malaspina se puede ir a visitar el Bosque Petrificado que alberga restos de sequoias de casi 70 millones de años de antigüedad, localizado sólo a 30 km del pueblo. Es parecido al Valle de la Luna. La meseta donde está el bosque es de la era terciaria. Camino al bosque descubrimos guanacos, zorros, iguanas, mulitas y ñandúes. A medida que vamos avanzando observamos la mutación del paisaje, transformándose en un desierto con características lunares.

Caminamos entre pedazos de restos fósiles, troncos que hoy son roca dura, que alguna vez fueron madera. El ópalo que paso a ocupar el lugar de la materia orgánica del árbol le otorga un color especial. Denotamos los anillos de los árboles que son el fiel reflejo de su crecimiento. Si sos muy detallistas podemos llegar a ver la capa de cenizas que envolvió al tronco en toda la etapa de fosilización. En caso de poder realizarse la navegación por la Caleta Malaspina, se puede optar por cualquiera de los dos recorridos.



Navegación por la Ría del Deseado hasta la Isla del Rey: Ruta Charlen Darwin

Desayuno en el Hotel. La Reserva Natural Ría Deseado tiene una longitud de 40 km navegables, donde se avistan pingüinos magallánicos en la Isla de los Pájaros, cormoranes grises y de cuello  negro, cormorán biguá, ostreros, gaviotines; lobos marinos y disfrutar de las simpáticas y compañeras toninas overas (delfines), entre otros. Es la única ría en su tipo en todo Sudamérica. Se llama ría porque, el antiguo río dejó su cauce y este fue ocupado por el mar.

Salimos a un encuentro con la fauna marina que alberga la Reserva Natural Ría Deseado. Navegamos en botes estilo zodiac para avistar toninas overas (comersoon dolphins), son parecidos a delfines pequeños y muy amigables. También sobre los acantilados se pueden ver cormoranes reales grises. En la Isla Larga llegamos hasta el apostadero de lobos marinos de 1 pelo, pudiendo ver desde muy cerca en su hábitat natural.

En nuestra última parada atractiva, la Isla de los Pájaros, observamos una colonia importante de pingüinos de Magallanes, cerca de 30.000 hay en la zona. Nos bajamos para caminar por la playa cubierta de canto rodado para ver a los pingüinos bien de cerca.

Seguimos la excursión marítima hasta la Isla del Rey, lugar célebre por en 1616 se prendió fuego la nave Hoorn, de origen holandés, perteneciente a la expedición de Le Maire y Schouten. Descendemos del bote a la playa para hacer un breve trekking hasta llegar al punto más alto del Cerro Van Noort, para poder tener una vista panorámica perfecta de toda la Ría Deseado. Almorzamos en la playa para luego emprender el regreso a tierra. Durante el viaje las toninas es muy probable que nos hagan compañía saltando a los costados del bote. Esta región es uno de los lugares con mayor biodiversidad de fauna de toda la Costa Atlántica, además al no ser un destino muy promocionado, se encuentra mucha avifauna.

Opción: Ruta de Charles Darwin Hacemos la misma navegación por la Ría Deseado pero en vez de ir hasta la Isla del Rey, vamos por la Ruta de Charles Darwin para recorrer la ría de punta a punta. El famoso naturalista inglés Charles Darwin, hizo este mismo trayecto en el año 1833, durante la expedición del capitán Fitz Roy, para definir donde iban a acampar. Tambien un integrante del grupo, Conrad Martens, dejó ratificado este sitio en sus dibujos.
Navegamos unos 45 kilómetros por el estrecho Cañón del Río Deseado, donde se empieza a ver el paisaje y la fauna típica de la estepa patagónica. Descendemos para efectuar un trekking en dirección a los Miradores de Darwin, que se encuentran dentro de la Estancia La Aurora, donde tendremos una fantástica vista de la ría. En este sitio Darwin expresó su conocida frase, escrita en su famoso libro "El Origen de la Especie": "No creo haber visto jamás otro lugar que pareciera mas aislado del resto del mundo que esta grieta de rocas en medio de la inmensa llanura". Luego del almuerzo iniciamos el regreso hasta el embarcadero.



Expedición a la Isla Pingüino de Penacho Amarillo

Desayuno en el Hotel. En la Isla Pingüino se encuentra la colonia más septentrional de pingüinos de penacho amarillo, compartiendo el hábitat  con pingüinos magallanicos, cormoranes reales, lobos marinos, gaviotas australes, etc. En la Isla Chata, está la reserva de Cormoranes Imperiales más importante de la Patagonia. Hoy el objetivo es ir a visitar la única reserva de Pingüino de Penacho Amarillo que hay en toda la costa atlántica. Para cumplir con nuestro cometido comenzamos a navegar por un tiempo aproximado de 1 hora en aguas abiertas, en una travesía única a pura aventura, ya que debemos sortear olas y ercaceos (movimientos que hace el viento en la superficie del mar).

Desembarcamos en la Isla Pingüino y después de un pequeño almuerzo vamos al encuentro con el pingüino Penacho Amarillo, pudiéndolo observar muy próximo a nosotros. Hacemos una caminata sorteando una zona rocosa, acompañados también de pingüinos de Magallanes y del vuelo rasante de las skúas. Vemos el histórico faro en estado de abandono, las ruinas de la vieja factoría lobera y nos acercamos hasta una caleta donde encontramos lobos marinos de un pelo. Almorzamos en la playa y en la vuelta estamos atentos para el posible avistaje de toninas overas, delfines australes y los emblemáticos vuelos de los petreles y albatros.



Bosque Petrificado Jaramillo

Desayuno en el Hotel. Dejamos Puerto Deseado para dirigirnos hacia el Bosque Petrificado De Jaramillo, cercano a 250 kilómetros. Se trata del yacimiento de fósiles más importante de la Patagonia. Caminamos entre troncos fósiles de araucarias que tienen más de 90 millones de años, inclusive algunos se mantienen de pie a pesar del transcurso de los años. Dentro del parque vemos troncos de más de 30 metros de largo y de 2 metros de diámetro.

En la época que se creó este bosque no existía la Cordillera de los Andes y la influencia de los vientos del Pacífico era fundamental, generando una vegetación frondosa. Esta reserva fue creada con el único objetivo de preservar este yacimiento paleontológico y que sirva para el estudio científico del lugar. Al ir formándose la Cordillera Andina debido a la gran actividad volcánica, fue desapareciendo vegetación y fauna en toda esta zona patagónica, generando el actual paisaje agreste. Este bosque es producto del proceso de cambios originado en el periodo devónico, hace unos 300 millones de años.

Continuamos nuestro viaje hacia el sur para llegar hasta Puerto San Julián, distante a 230 km. Puerto San Julian fue visitado por Charles Darwin, Hernando de Magallanes y por el corsario inglés Francis Drake. En estas tierras llegaron las primeras colonias españolas de la Patagonia: Florida Blanca. San Julian fue declarado sitio historico en 1943, se encuentra sobre una bahia a 350 km al norte de Rio Gallegos, entre Cabo Curioso y Punta Desengaño. Se caracteriza por sus avenidas anchas, casas bajas y en particular por su Museo Regional de Arte Moderno Rosa Novak, donde se exhiben piezas arqueológicas y paleontológicas. También se encuentra el Museo Regional de Arte Marino.



Bahía de San Julián hasa la Isla Cormorán

Desayuno en el Hotel. Nos embarcamos para navegar surcando la Bahía de San Julián hasta llegar a la Isla Justicia. En dicha isla fueron muertos 2 capitanes en 1520 por orden de Magallanes y en 1578 Francis Drake dio la orden de decapitar a otro. A pesar de esta historia trágica, se trata de un lugar con una diversidad de avifauna, donde podemos ver gaviotines, cormoranes, skuas y ostreros.

La segunda parada de la navegación es la Isla Cormorán, donde conviven más de 120.000 pingüinos magallánicos. En la ruta hacia la isla podremos ver toninas overas, para algunos, los delfines del fin del mundo, que dan un show especial con sus saltos, desplazamientos veloces, pero no solo vemos delfines, completan el escenario natural los enormes petreles, gaviotas junto a un paisaje marítimo que define que estamos muy cerca del fin del mundo.

Opcionales en Puerto San Julián: Por cuenta propia, podemos ir a visitar el primer asentamiento español “Floridablanca” o el frigorífico británico “Swift”, que actualmente se encuentra en estado de abandono. Otra posibilidad es ir a visitar la Nao Victoria, que es una réplica de la nave “insignia” del navegante de Hernando de Magallanes que hizo escala en la ciudad Puerto San Julián en su primera vuelta al mundo.



Estancia Monte León

Desayuno en el Hotel. Traslado hasta la Estancia Monte León durante las primeras horas de la mañana (distancia aproximada 150 km). Antes del mediodía nos están recibiendo en la estancia. La Estancia Monte León, se encuentra localizada adentro del Parque Nacional Monte León, en Santa Cruz (República Argentina). En el camino a la Estancia, pasamos por el pueblo de Comandante Luis Piedrabuena. Antes del mediodía nos están recibiendo en la estancia.

Una vez ubicados en la estancia, durante la tarde podemos hacer algunas de las siguientes actividades: Una de las actividades que podemos hacer es ir hasta la ribera del Río Santa Cruz para efectuar la práctica de pesca con mosca. Este río es alimentado por los deshielos cordilleranos y de los cauces de agua que desembocan en los Lagos Viedma y Argentino. Encontramos abundantes truchas criollas, la llamada perca, truchas arcos iris y también salmones y róbalos. Sobre la Isla Monte León se puede pescar pejerrey, encontrando además mariscos, mejillones y centollas. Otra opción es navegar por sus aguas, partiendo de la Isla Pavón, dependiendo del viento patagónico y la marea que halla tomamos hacia el norte o el sur del río. Otra posible aventura es quedarse mas tiempo en la estancia para vivir una travesía única por el Río Santa Cruz, siguiendo las huellas de Charles Darwin.

Monte León es sinónimo de naturaleza pura en plena Patagonia Austral Desde sus playas sobre el Océano Atlántico, sus elevados acantilados y curiosas grutas, junto a sus mesetas agrestes y colinas y sus raras formaciones talladas por la erosión del vino, son el albergue natural de una asombrosa biodiversidad. Desde pingüineras, cetáceos y lobos marinos, junto a una fauna de mamíferos que incluye pumas y guanacos, aves, como el cormorán roquero, gaviotín de sudamérica, la gaviota austral y la gaviota cocinera hasta ostreros negros y cormoranes grises e imperiales e invertebrados.

Hostería Monte León La Hostería tiene un estilo bien inglés, fue hecha a principios del siglo XX. Presenta un "drawing room" donde se puede ver hacia el norte, una biblioteca con libros ilustrativos de la Patagonia y un austero pero interesante museo. Sus habitaciones son por demás grandes y con excelente calefacción.